Reducción de Senos
Las mujeres con senos muy grandes, pueden experimentar
numerosos problemas emocionales y físicos, debido al excesivo
peso de sus senos. Los
síntomas físicos pueden incluir dolor en el cuello y la espalda
o hendiduras en la piel, causadas por las tiras del brasier.
Entre los síntomas emocionales, se encuentran el sentirse
avergonzadas o tener una imagen negativa de su cuerpo.
La cirugía de reducción de senos, crea un busto más
pequeño, liviano y firme, al remover piel, grasa y tejido
glandular. Crea un
busto mejor formado y proporcional al cuerpo de la mujer.
Las pacientes a las que le hemos realizado reducción
de senos, han estado siempre muy contentas con la apariencia
juvenil que consiguen. Igualmente,
la eliminación de dolores de espalda y hombros y la ausencia de
un peso constante, les da la libertad de involucrarse en alguna
actividad física como el baile, deportes o actividades al aire
libre.
Las cicatrices que quedan después de la reducción de
senos, son usualmente del tipo peri-areolar. Siempre habrá un
componente vertical y en la mayoría de los casos uno horizontal.
Esto es debido a que cuando los senos aumentan su tamaño, lo
hacen en ambas direcciones, vertical y horizontal y al tensionar
la piel, usualmente se crean esas cicatrices.
Existen puntos de referencia específicos, que se usan
para colocar los senos en la posición anatómica más adecuada y
son la clavícula y el pliegue inframamario.
El pliegue inframamario, es el pliegue entre el pecho y la
parte superior del abdomen y busto mismo.
El pezón, debe estar ubicado justamente sobre este punto,
o ligeramente por encima del mismo.
Para asegurar un resultado positivo, es de suma importancia
una marcación cuidadosa de la paciente, mientras esté sentada o
acostada. Esta marcación se lleva a cabo antes de que la paciente
entre a la sala de cirugía.
La cirugía se realiza bajo anestesia general y
usualmente no require hospitalización.
Muchas pacientes regresan a casa el mismo día, otras
permanecen en el hospital durante “24 horas” y regresan a casa
al día siguiente. En
la mayoría de los casos, no es necesario colocar drenaje, permitiéndole
así a las pacientes tomar un baño en la mañana siguiente a la
cirugía.
De
acuerdo a nuestra experiencia de muchos años, la forma final de
los senos se podrá apreciar a los dos meses.
La forma que éstos presenten a los dos meses, es la que
permancerá en los años venideros. La gravedad y el estiramiento
de los senos, pueden suceder, pero es poco problable que éstos
pierdan su mejora inicial.
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